Mi hijo no quiere ir al colegio: qué hacer y cuándo pedir ayuda

Son las ocho menos cuarto y la mochila sigue en el pasillo. Ayer fue la tripa, anteayer la cabeza, y hoy ya ni excusa: no va. Si cada mañana empieza así en tu casa, no te pasa solo a ti. El rechazo a ir al colegio afecta a entre el 1 % y el 15 % de los escolares, según el Manual MSD. Y solo en la ciudad de Madrid, el programa municipal de absentismo abrió 5.564 expedientes el curso 2023-2024, según el Ayuntamiento.

En corto. Detrás suele haber miedo, ansiedad, acoso, problemas con los estudios o algo que pasa en casa. Lo que ayuda es que vuelva cuanto antes, aunque sea poco a poco, que lo vea el pediatra y que el colegio lo sepa desde el principio. Quedarse en casa como si fueran vacaciones lo empeora. Si sigue faltando, el colegio abre un proceso con servicios sociales. La Fiscalía solo llega al final, y la vía penal se reserva para padres que no colaboran. Pedir ayuda te protege.

No querer y no poder

Hacer novillos es salir de casa y no llegar a clase. El rechazo escolar es otra cosa: el niño o el adolescente lo pasa mal de verdad solo de pensar en ir, y a menudo el cuerpo lo dice antes que él. La Academia Americana de Pediatría describe las señales típicas: dolor de cabeza o de tripa, náuseas o mareos los días de colegio, que suelen desaparecer el fin de semana.

El Manual MSD recoge las causas más habituales:

  • Ansiedad o tristeza que no se ve desde fuera.
  • No tener amigos, o tener miedo a un compañero o a un profesor.
  • Acoso escolar.
  • Ir mal en los estudios y no saber cómo decirlo.
  • Problemas en casa.

Antes de tratarlo como un pulso, hay que descartar dos cosas: que le estén acosando y que tenga una dificultad de aprendizaje sin detectar. Lo recomienda una revisión publicada en la Revista Pediatría de Atención Primaria. Si sospechas lo primero, esta guía sobre acoso escolar cuenta qué pedirle al centro.

Lo que ayuda y lo que empeora

Las fuentes médicas coinciden en lo básico: cuanto antes vuelva, mejor. Cada día en casa hace más difícil el siguiente.

  • Que lo vea el pediatra. Para descartar que los dolores tengan otra causa y para tener a alguien más de vuestro lado.
  • Hablar con él sin interrogatorio. Preguntar qué pasa en el colegio, no por qué no quiere ir. Muchas veces no lo sabe explicar a la primera.
  • Volver aunque sea a medias. La Academia Americana de Pediatría admite una vuelta gradual: unas horas, unas asignaturas, entrar acompañado. Lo que no recomienda es esperar a que se le pase.
  • Y contárselo al tutor desde el principio, antes de que se entere por las faltas. El colegio puede adaptar la vuelta, estar pendiente en el patio o pedir que intervenga el orientador.

Y lo que empeora, aunque salga del cariño. La misma guía pediátrica pide que quedarse en casa no se parezca a unas vacaciones: ni pantallas toda la mañana ni planes especiales. La revisión de Pediatría de Atención Primaria va más allá y señala que la sobreprotección agrava el cuadro, incluido dejarle sin ir. El Manual MSD añade que estudiar en casa «generalmente no es una solución».

Si después de una semana sigue sin ir, toca buscar ayuda profesional, y si no mejora, el Manual MSD recomienda acudir a un profesional de salud mental. No hace falta esperar a no poder más. Escríbenos y te contamos cómo sería una primera sesión: estamos en Carabanchel y también atendemos por videollamada.

Qué hace el colegio si sigue faltando

En España ir a clase es obligatorio de los 6 a los 16 años, según el artículo 4 de la Ley Orgánica de Educación. En la ciudad de Madrid, las faltas sin justificar ponen en marcha el Programa de Prevención y Control del Absentismo Escolar, que el Ayuntamiento y la Consejería de Educación llevan juntos en los 21 distritos. Su protocolo tiene cuatro pasos:

  1. El tutor cita a la familia.
  2. Si las faltas siguen, Jefatura de Estudios vuelve a citar a la familia, avisa de que puede abrirse un expediente y pide que intervenga el equipo de orientación.
  3. La dirección envía un informe de absentismo del alumno.
  4. Lo estudia la comisión de absentismo del distrito, donde se sientan la inspección educativa, los orientadores, servicios sociales y un educador social. A veces también la Policía Municipal y el centro de salud.

El protocolo distingue tres niveles: absentismo bajo si falta menos del 25 % de los días lectivos, medio entre el 25 % y el 50 %, y elevado por encima del 50 %. Hay educadores sociales que hacen visitas a domicilio: el curso 2023-2024 fueron más de 9.000.

Para una familia que lo está intentando, este circuito también es ayuda: hay orientadores, educadores sociales y servicios sociales mirando el mismo problema. Puedes adelantarte y escribir tú al programa: el teléfono es el 010 y, si vivís en Carabanchel, el correo del distrito es educcarabanchel@madrid.es.

¿Puedo llamar a la policía?

Es una de las preguntas que más se buscan sobre este tema, y la respuesta corta es que la policía no es el primer paso. La Policía Municipal de Madrid tiene agentes tutores, 264 en toda la ciudad y al menos 12 por distrito, según el Ayuntamiento. Entre sus funciones está intervenir en casos de absentismo, y en 2023 lo hicieron 400 veces.

Pero trabajan dentro del circuito del colegio y servicios sociales. No hemos encontrado ninguna indicación oficial de que el camino para unos padres sea llamarles una mañana para que lleven al chaval a clase. Para eso está el colegio. La policía sí es la respuesta si hay violencia o peligro en casa: entonces se llama al 112. Si lo que tenéis es un hijo que además insulta o agrede, lo contamos en qué hacer cuando un hijo adolescente insulta o pega.

¿Me pueden multar o denunciar?

Es un miedo muy habitual, así que vamos con lo que dice la ley. En la Comunidad de Madrid, la Ley 4/2023 de derechos de la infancia sanciona a los padres que no procuran que el hijo vaya a clase, con multas de hasta 300 €, y a los que incumplen el deber de velar por su escolarización cuando eso acaba en absentismo, de 301 a 3.000 €. El artículo 226 del Código Penal castiga el abandono de los deberes de la patria potestad.

Ahora, la otra mitad. Ya en 2014, la Fiscalía explicaba que lo normal es que su intervención con los padres resuelva el problema, y reservaba la vía penal «para los padres contumaces». Las normas hablan de quien no procura o no vela. Ir al colegio a contarlo, llevarle al pediatra y pedir ayuda es justo lo contrario.

Ayuda gratuita en Madrid

  • Centros de Apoyo a las Familias del Ayuntamiento. Atención psicológica, orientación y mediación, gratuitos y sin derivación. En Carabanchel es el CAF 8, en la calle Eduardo Morales 28, teléfono 911 272 307. En otros distritos, cita en el 010. Todo está en la web de los CAF.
  • Programa de absentismo escolar: 010. En Carabanchel, educcarabanchel@madrid.es.
  • ANAR, línea de familias: 600 50 51 52. Gratuita y 24 horas, para adultos preocupados por un menor.
  • ANAR, línea de niños y adolescentes: 900 20 20 10. Para que llame él o ella.
  • Teléfono contra el acoso escolar: 900 018 018. Del Ministerio de Educación, gratuito, 24 horas y no sale en la factura. También pueden llamar los padres.

Qué hacemos nosotras

Lekua no es un centro sanitario y no hacemos terapia ni diagnósticos. Hacemos acompañamiento: un sitio en Carabanchel donde ordenar lo que está pasando, preparar la conversación con el colegio y sostener las mañanas difíciles, que son muchas y largas.

El CAF es una buena puerta y es gratis. Lo que ofrecemos nosotras es empezar ya, sin lista de espera. Se puede venir sin él, y al principio es lo más habitual. También en pareja o con quien convive en casa, y por videollamada. Los precios están en tarifas. Si en casa todo acaba en bronca, quizá te sirva también cómo hablar con un adolescente cuando todo acaba en conflicto.

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